Según algunas tradiciones religiosas, como la del Budismo, los humanos reencarnamos. Bajo esta línea de pensamiento, existen técnicas para poder ir descubriendo o vislumbrando dónde estuvimos y quiénes fuimos en vidas pasadas. Pero, sobre todo, entender mejor ciertos comportamientos que tenemos en la actualidad.
Muchas veces tenemos temores que no sabemos de dónde provienen, sueños repetitivos que no nos dejan en paz o sensaciones extrañas en los que una y otra vez sentimos que ya hemos vivido eso, como un extraño Deja Vu. Muchas personas proponen que este tipo de experiencias son la prueba de que existen vidas pasadas.
Pero, ¿es necesario hacer una terapia para encontrar algún hilo que nos de una respuesta sobre este tipo de manifestaciones? La respuesta es no. Es perfectamente posible hacer ‘contacto’ con imágenes de vidas pasadas practicando ciertos ejercicios.
Es importante, sin embargo, que si sientes algún problema durante estas prácticas consultes a un especialista.
Sueños
Algunos sueños encierran experiencias de vidas pasadas. En ese espacio se manifiesta el subconsciente y podemos recordar vidas pasadas. Lo que hay que lograr es recordar lo que soñamos. Por eso se recomienda llevar un registro, anotar detalladamente lo que sueñas después de despertar.
Poco a poco se puede acceder a vidas pasadas cuando se va limpiando el sueño de la simbología de la vida diaria, residuos diurnos y las metáforas de algún deseo prohibido. La idea es dejar sólo aquellos elementos reveladores y ajenos a lo que podría parecer normal o una consecuencia del día a día.
Se debe tener en cuenta específicamente aquellos sueños que se repiten, gente desconocida, las pesadillas que regresan una y otra vez; las historias, lugares, y aparentes épocas que vuelven con frecuencia.
Aquellas personas más propensas a recibir en sueños recuerdos de una vida previa, son aquellos que se sienten complicados. Como si, inconscientemente, el retroceso a otra vida les ayudara a solucionar un problema de la actual.
Meditación
La meditación aclara y ayuda a despejar las nebulosas de la vida diaria para que salgan a la superficie intuiciones, percepciones y evocaciones de vidas pasadas.
Ubica un ambiente sereno y agradable en tu casa. Siéntate de tal forma que puedas relajarte, pero no tanto como para dormirte. Coloca música suave, tenue, instrumental que te ayude a relajarte. Utiliza luz natural, cierra levemente las cortinas, provoca un ambiente ideal.