Fue la cuna de la música electrónica en sus inicios, y aún se mantiene entre las mejores, y ahora es también la capital de Europa gay más importante, seguramente. Berlín, con sus tres millones de habitantes y sus novecientos kilómetros cuadrados de extensión, por lo que se convierte en una ciudad nueve veces más grande que París, así como con su dilatada historia y su ambiente, es la urbe más adecuada para que el turista gay encuentre las alternativas de ocio que realmente quiera, puesto que tiene de todo. De este modo, si desea contratar su estancia allí, nada mejor que con www.reservasgays.com, que le ofrecerá los precios más adecuados a su bolsillo según la categoría de hotel en la que se vaya a alojar.











